sábado, 28 de mayo de 2011

ALETHEIA


Os dejo en esta entrada un artículo de Manuel Rivas. Ha sido publicado en El País del sábado 28 de mayo.
Los ojos de millares de personas están todavía anonadados por la brutalidad de la carga de los Mossos de escuadra contra los INDIGNADOS de la barcelonesa Plaça de Catalunya.
El responsable político de la orden continúa hoy en su cargo público, parapetado en un despacho oficial de la Generalitat.
Esta INDIGNADA reclama desde este espacio de reflexión y aprendizaje SU CESE inmediato. Pero, mientras tanto, me emocionan las palabras de Rivas, que son como un antídoto contra la violencia estatal.


En la Grecia antigua había caminos que desembocaban de repente en lo que llamaban el "prado de Aletheia". El lugar de la verdad. Aletheia tiene dos raíces: a (sin) y lethia(ocultar). Así que la verdad no sería un dogma mutante, sino el espacio de las preguntas, donde no hay ocultación. Eso es lo que significan hoy en España los campamentos de los Indignados. Hasta ahora han sido un modelo de autoorganización situacionista: las plazas como unidades de emoción e imaginación, factorías de palabra insurgente: "Si no nos dejáis soñar, no os dejaremos dormir". Y también, por qué no, de fiesta, esa "segunda vida del pueblo".

Por eso han empezado los palos para desalojarlos, alegando razones de urbanidad. Creo que el verdadero problema de higiene, e incluso de hedor y pestilencia, hay que detectarlo en algunos de los resultados electorales. Por ejemplo, el festejado incremento de los votos a las listas donde figuraban presuntos notorios corruptos y el crecimiento como la espuma de otras encabezadas por racistas. Ahí están las declaraciones de un triunfador innombrable: "Un moro siempre será un moro, nunca será español". En este país, donde todavía no se ha pedido perdón por la expulsión de los judíos y los moriscos, el virus racista puede convertirse pronto en una pandemia. Ya empiezan a oírse discursos tóxicos en personajes contagiados. ¿Por qué no interviene el fiscal en estos casos? ¿Por qué no se escudriñaron esas candidaturas de corte xenófobo?

Una especie de Ogro, el "monstruo dulce" le llama en un libro Raffaele Simone, se está imponiendo en Europa. Si acaba por derrumbarse la izquierda, el "monstruo" será cada vez más amargo. Dicen que ya no hay ni programa. Que empiecen por el Decálogo del Obrero que Morato escribió hace cien años, con un primer punto: "Instruirse y combatir la ignorancia". Luchar contra la ocultación. Por eso son tan necesarios los prados de la verdad.

jueves, 19 de mayo de 2011

LAS CIUDADES ESCONDIDAS.



ESTE ES MI PEQUEÑO HOMENAJE A TODAS LAS PERSONAS QUE DESDE LAS CALLES DE DIFERENTES CIUDADES ESTAN DEVOLVIENDO LA DIGNIDAD A LA DEMOCRACIA.

Italo Calvino es el autor Las ciudades invisibles. En una luminosa nota preliminar, escribe "...las ciudades son un conjunto de muchas cosas: memorias, deseos,signos de lenguaje; son lugares de trueque, pero estos trueques no lo son sólo de mercancías, son también trueques de palabras, de deseos, de recuerdos..."

En uno de los capítulos describe Raísa: "La vida no es feliz en Raísa (...) pero también en Raísa corre un hilo invisible que une por un instante un ser viviente con otro y se destruye, después vuelve a tenderse entre puntos en movimiento dibujando nuevas, rápidas figuras de modo que en cada segundo la ciudad infeliz contiene una ciudad feliz que ni siquiera sabe que existe".

Esta primavera, las acampadas de indignados han hecho florecer en las calles de nuestras ciudades, la posibilidad de un cambio real que mejore la vida de colectivos desfavorecidos y ninguneados por los poderes políticos y económicos.

Son deseos y propuestas porque saben que hay una ciudad feliz, oculta tras esta otra de codicia e insolidaria donde ahora vivvimos, pero hay que CONSTRUIRLA entre todas y todos los que creemos que los cambios son imprescindibles y posibles.

Las ideas se van expresando y hemos podido leer en sus pancartas:

NOSOTROS VOTAMOS CADA CUATRO AÑOS, PERO LA BANCA VOTA TODOS LOS DÍAS.

CREACIÓN DE UNA BANCA PÚBLICA DONDE PRIME EL INTERÉS PÚBLICO, NO EL PRIVADO.


PROHIBICIÓN DE ESPECULACIÓN CON EL PRECIO DE LSO BIENES BÁSICOS: VIVIENDA, SANIDAD, ALIMENTOS ...

SI NO NOS DEJÁIS SOÑAR, NO OS DEJAREMOS DORMIR.

El próximo domingo, 22 de mayo, se celebran elecciones en España.

Las lectoras y lectores de Galeano, celebramos en cualquier momento el disfrute de su palabra.Una hermosa manera de dejar en la red una apuesta de cambio:
"La realidad es un desafío. No estamos condenados a elegir entre lo mismo y lo mismo . Tenemos las manos vacías, pero son nuestras manos".

sábado, 7 de mayo de 2011

MISTERIOSO ASESINATO EN ...


Me interesan bastante, y me enseñan más, las opiniones de Juan José Millás, al que sigo habitualmente en sus columnas y reflexiones. La última muestra es del Diario Información del sábado 7 de mayo. Se titula Matar y contar.

No es fácil deshacerse de un muerto, aunque tengas jardín. Incluso cuando el muerto es imaginario, las dificultades para ocultarlo son enormes. Yo me paso la mitad de mis insomnios intentando deshacerme de cadáveres irreales porque yo, fantásticamente, mato mucho. Soy un criminal imaginario nato. Y mato bien, no por listo, sino por novelista. Como decía García Hortelano, para ser novelista no es absolutamente necesario ser tonto, pero ayuda bastante. Para matar bien (siempre imaginariamente) no es preciso ser superdotado. Basta con tener una mente novelesca y un poco de práctica. Yo no dejo huellas ni de ADN, mato con la cabeza tapada, para no perder ningún pelo, y con la garganta seca, para no dejar restos de saliva. Y el día antes de matar me hago un piling ficticio para no perder ninguna escama en la escena del crimen.
El problema es deshacerse del cadáver. Olvídense del jardín: aunque haga usted el hoyo a las cuatro de la madrugada, siempre habrá alguien espiándole desde alguna ventana. El mundo de los insomnes es muy desconocido. Estos seres pálidos, con frecuencia demacrados, lo ven todo, lo saben todo, interpretan el movimiento más pequeño sucedido durante la noche. Está el método del descuartizamiento en la bañera. Pero dejas ADN del muerto por todas partes. Desde el descubrimiento de la genética matar se ha puesto por la nubes. En cuanto a la cal viva, no funciona. A Lasa y Zabala los mataron auténticos profesionales y al general Galindo le cayeron ochenta o noventa años, ahora no recuerdo la cifra.
Al final, el procedimiento más seguro es el más simple: colocar a la víctima unos zapatos de cemento y arrojarla al mar. Es el método de la mafia y el del Gobierno de los EE UU. Bin Laden no aparecerá jamás. A estas horas, los peces se han comido ya las partes blandas de su cuerpo y acometen la tarea de acabar con las duras. Quiere decirse que la mafia y el Gobierno matan bien, entre otras cosas porque para matar de forma real tienes que ser listo. Pero la mafia y el Gobierno carecen sin embargo de temperamento novelesco. No saben contar la historia de un modo verosímil. En el momento de escribir estas líneas, Obama ha dado tres versiones diferentes del crimen. Y parece dispuesto a continuar.

martes, 3 de mayo de 2011

EL VENGADOR JUSTICIERO CABALGA DE NUEVO



Estoy totalmente de acuerdo con el artículo de Ignacio Escolar. La muerte de Bin Laden es imposible de asumir desde el Estado de derecho. Cualquier persona tiene derecho a un juicio, también Bin Laden. Ésa es la grandeza del Estado, garantizar unos derechos mínimos a todo ser humano, por el hecho de serlo.
La clase política mundial se ha apresurado a aplaudir fervorosamente la acción del presidente del planeta. Obama ha recuperado buena parte de una popularidad que estaba perdiendo de forma alarmante. Curiosa coincidencia. También sospechosa.
Después del júbilo y el loor que parecen tan generalizados, esta sociedad deberá aceptar el hecho de que una cosa es acabar con Bin Laden, incluso con Al Qaeda y otra, MUY DIFERENTE, es sentar las bases para erradicar el terrorismo global, que se genera básicamente a raíz del fanatismo, la ignorancia y la desigualdad.

Aquí os dejo el artículo Un demócrata trasnochado, de Escolar. Creo que vale la pena leerlo con detenimiento.

Debo de ser un demócrata trasnochado, pero prefiero los juicios a los asesinatos de Estado. Debo de ser un blando, pero no creo en la pena de muerte ni mucho menos en las ejecuciones extrajudiciales. Debe de ser sospechoso esto que digo, porque antes de seguir voy a tener que dejar muy claro, para que nadie manipule mis palabras, que detesto la violencia, que detesto el terrorismo, que detesto a Al Qaeda y que no creo en el infierno, pero si existe tal cosa se inventó para asesinos como el difunto Osama Bin Laden.

Debo de ser un pacifista peligroso, pero aún soy de los que defienden que el fin no justifica los medios; que la Justicia no tiene nada que ver con un tiro en la cabeza y un cadáver lanzado por la borda hasta el fondo del océano. Debo de ser un antiguo, o tal vez alguien demasiado moderno, porque ojalá que la ley del Talión se hubiese quedado enterrada en la tumba del rey Hammurabi, hace más de tres mil años. Debo de ser un pesimista, porque creo que este mundo retrocede y vivimos una contrarreforma en lo económico pero también en lo político; porque me temo que las democracias que ayer felicitaban al Nobel de la Paz Obama hoy no firmarían la Convención de Ginebra o la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Debo de ser un utópico, porque defiendo que ni siquiera si se demuestra que la pista para cazar a Bin Laden salió de un prisionero de Guantánamo, como ya se ha filtrado, quedaría justificada la tortura o el limbo jurídico de esos “enemigos” que ni siquiera saben de qué están acusados. Debo de ser un aguafiestas inoportuno, por afirmar que la venganza no es Justicia; por recordar que hasta los nazis tuvieron un juicio en Núremberg que hoy negamos a los terroristas de Al Qaeda.

jueves, 28 de abril de 2011

TESTIGOS DEL OLVIDO




Acabo de visitar en Madrid la exposición Testigos del olvido, en el Instituto Cervantes. En ella, las fotografías de Juan Carlos Tomasi ponen cuerpo, mirada y gesto a las conmovedoras situaciones que se relatan en las Crónicas.
Las Crónicas están firmadas por Mario Vargas Llosa, Sergio Ramírez, Laura Restrepo, Juan José Millás, John Carlin, Laura Esquivel, Manuel Vicent y Leila Guerriero.
Todo este material se ha recogido en un libro editado por El País. Así ha llegado al público este proyecto ideado y materializado por Médicos Sin Fronteras.
Voy a comenzar su lectura por el testimonio de Laura Restrepo, titulado Las reinas de Saba. Para escribirlo, la escritora colombiana ha viajado a los campos de refugiados en Yemen. Miles de mujeres y niños llegan hasta allí desde las costas del Cuerno de África. Huyen de la guerra, el hambre y el odio.

jueves, 14 de abril de 2011

domingo, 27 de marzo de 2011

ESPERANDO A FRANCISCO BRINES


El próximo jueves 31 de marzo, podremos disfrutar en el Gran Teatro de Elche de la voz y la poesía de Francisco Brines.
Brines, nacido en Oliva (Valencia), en 1932, pertenece a la segunda generación de la postguerra y formó parte del "Grupo de los años 50".
Es autor de una extensa obra, galardonada con varios premios como el Adonais de Poesía, en 1959, el Premio Nacional de la Crítica, en 1967, el "Premi de les Lletres Valencianes, en 1967, el Premio nacional de Literatura, en 1987 o, más recientemente, el Premio Reina Sofía de Poesía, en 2010.

Estos dos poemas son una posibilidad de anticipar el disfrute de su palabra.


Cuando yo aún soy la vida

La vida me rodea, como en aquellos años
ya perdidos, con el mismo esplendor
de un mundo eterno. La rosa cuchillada
de la mar, las derribadas luces
de los huertos, fragor de las palomas
en el aire, la vida en torno a mí,
cuando yo aún soy la vida.
Con el mismo esplendor, y envejecidos ojos,
y un amor fatigado.

¿Cuál será la esperanza? Vivir aún;
y amar, mientras se agota el corazón,
un mundo fiel, aunque perecedero.
Amar el sueño roto de la vida
y, aunque no pudo ser, no maldecir
aquel antiguo engaño de lo eterno.
Y el pecho se consuela, porque sabe
que el mundo pudo ser una bella verdad.




Oscureciendo el bosque

Toda esta hermosa tarde, de poca luz,
caída sobre los grises bosques de Inglaterra,
es tiempo.
Tiempo que está muriendo
dentro de mis tranquilos ojos,
mezclándose en el tiempo que se extingue.
Es en la vida todo
transcurrir natural hacia la muerte,
y el gratuito don que es ser, y respirar,
respira y es hacia la nada angosta.
Con sosegados ojos miro el bosque,
con tal gracia latiendo
que me parece un soplo de su espíritu
esa dicha invisible que a mi pecho ha venido.
Cual se cumple en el hombre
también se ha de cumplir la vida de la tierra;
la débil vecindad que es realidad ahora,
distancia tenebrosa será luego,
toda será negrura.
Miro, con estos ojos vivos, la oscuridad del bosque.
y una dicha más honda llega al pecho
cuando, a la soledad que me enfriaba,
vienen borrados rostros, vacilantes
contornos de unos seres
que con amor me miran, compañía demandan,
me ofrecen, calurosos, su ceniza.
Cercado de tinieblas, yo he tocado mi cuerpo
y era apenas rescoldo de calor,
también casi ceniza.
y sentido después que mi figura se borraba.
Mirad con cuánto gozo os digo
qué es hermoso vivir.