En Babelia, El País 4 de julio de 2009, Antonio Muñoz Molina publica una colaboración en la que recoge el entorno físico de algunos lectores en el momento de la lectura. No todas las condiciones son propicias para que se produzca ese encuentro único entre una novela y su lector. La persona que lee siempre tiene libertad para abandonar la novela o para aceptar ese reto de exploración y descubrimiento que supone ese libro que nos estaba esperando.
Muñoz Molina utiliza su artículo para referirse a una escritora, Anne Michaels,de la que no tiene ninguna referencia biográfica. Sólo conoce la realidad de sus novelas. Es un buen momento para reseñarla en la búsqueda de escritoras interesantes. De momento, se puede empezar por Piezas en fuga, Punto de lectura. Madrid 2001.
El final del artículo de Muñoz Molina suena así de bien: "La puerta de la novela da a las latitudes del mundo y a las bóvedas más secretas de la experiencia humana"
Para que cada noche sea vivida como si fuera la última y cada día como si fuera el primero.
lunes, 6 de julio de 2009
lunes, 15 de junio de 2009
DAVID Y GOLIAT EN EL SIGLO XXI
De la prensa que he leído el pasado fin de semana, quiero destacar dos noticias. Una de ellas, sobre la revuelta indígena en el Perú. Me parece asombrosa la capacidad de lucha de los nativos peruanos, que se enfrentan al coloso capitalista que se enmascara detrás de los gobiernos democráticos. Los decretos aprobados por el gobierno del presidente Alan García han provocado la reacción de la población indígena que se ha saldado con 23 policías y 10 civiles muertos, después de durísimos enfrentamientos. Pero estas son las cifras oficiales. Las organizaciones de derechos humanos afirman que un número indetermidado de nativos han sido quemados y arrojados al rio.
Daysi Zapata es la vicepresidenta de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana y denuncia que el gobierno peruano está rendido a las multinacionales y a sus intereses en la riqueza maderera de la Amazonía. En sus declaraciones, desde la heroicidad de sus reivindicaciones, afirma que NO SE DEBE OLVIDAR QUE LOS INDÍGENAS ESTÁN DEFENDIENDO A SU MADRE, LA SELVA.
Me emociona esta ECOLOGÍA. No creo que podamos encontrar otro testimonio que se acerque a la dignidad y a la grandeza de estos desheredados.
La segunda noticia apreció publicada en PÚBLICO. El titular es Ujoma, aldea de mujeres. Cuenta la experiencia de unas mujeres keniatas que fueron abandonadas tras haber sido violadas. En esta situación, crearon Ujoma, que significa unidad. Es una comunidad sin hombres en la que desde hace diez años desarrollan una existencia independiente, con fórmulas económicas de subsistencia propias. Y además, han construido un espacio de convivencia que les permite superar los horrores a las que están condenadas por el hecho de ser mujeres.
Creo que son mujeres heroicas por el empeño de forjarse una vida al margen de la crueldad y extrema y seguir adelante.
Daysi Zapata es la vicepresidenta de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana y denuncia que el gobierno peruano está rendido a las multinacionales y a sus intereses en la riqueza maderera de la Amazonía. En sus declaraciones, desde la heroicidad de sus reivindicaciones, afirma que NO SE DEBE OLVIDAR QUE LOS INDÍGENAS ESTÁN DEFENDIENDO A SU MADRE, LA SELVA.
Me emociona esta ECOLOGÍA. No creo que podamos encontrar otro testimonio que se acerque a la dignidad y a la grandeza de estos desheredados.
La segunda noticia apreció publicada en PÚBLICO. El titular es Ujoma, aldea de mujeres. Cuenta la experiencia de unas mujeres keniatas que fueron abandonadas tras haber sido violadas. En esta situación, crearon Ujoma, que significa unidad. Es una comunidad sin hombres en la que desde hace diez años desarrollan una existencia independiente, con fórmulas económicas de subsistencia propias. Y además, han construido un espacio de convivencia que les permite superar los horrores a las que están condenadas por el hecho de ser mujeres.
Creo que son mujeres heroicas por el empeño de forjarse una vida al margen de la crueldad y extrema y seguir adelante.
domingo, 14 de junio de 2009
ALFANHUÍ. Rafael Sánchez Ferlosio
En diciembre de 1950, Ferlosio terminó de escribir Alfanhuí. Yo la leí cuando era estudiante de Magisterio, hace treinta años. Mi reencuentro con la obra, en junio del 2000, ha sido una fiesta. Una fiesta para los sentidos, pues una escritura extraordinariamente sensual: los colores, luces y sombras, los sabores, los olores.
También es una fiesta para el lenguaje, para el disfrute de las palabras, para saborearlas, para pesarlas y para rescatarlas de la memoria. Yo he recuparado de mi memoria lingüística la palabra ABANTO, que utilizaba mi abuela, en mi infancia conquense y a la que solía añadir el adjetivo "melonero"; de tal forma que sentenciaba con frecuencia ¡vaya un abanto melonero!. Esa palabra me estaba esperando en las páginas de Alfanhuí.
He seleccionado del libro unos retazos, como auténticas joyas de calidad lieraria, o a mí me lo parecen:
Como empleo de adjetivos: viento remoto, sombra agitada, nevada invisible.
Como capacidad para crear imágenes poéticas: "Se estremecieron en las paredes las sombras de los pájaros", "el desván olía a cerrado y estaba lleno de sueño", "tenía toda la silla un aire soñoliento y abandonado"
Como poder descriptivo de la estética de lo humilde, lo cotidiano: "...muchas flores cultivadas en botes de conserva y en cubos viejos, junto a la pared..."
Como descubrimiento del alma de las cosas: ...se oyó una nota lenta, melosa, larga y amortiguada...
A todo esto, hay que añadir un finísimo humor, unas gotas de ironía y varios gramos de socarronería. El resultado, un relato de iniciación, que te acerca una naturaleza mágica y un personaje que se aventura por la vida, con la dignidad de los seres auténticos. Como dicen por estas tierras, que él no visitó... Bon vent i barca nova!.
También es una fiesta para el lenguaje, para el disfrute de las palabras, para saborearlas, para pesarlas y para rescatarlas de la memoria. Yo he recuparado de mi memoria lingüística la palabra ABANTO, que utilizaba mi abuela, en mi infancia conquense y a la que solía añadir el adjetivo "melonero"; de tal forma que sentenciaba con frecuencia ¡vaya un abanto melonero!. Esa palabra me estaba esperando en las páginas de Alfanhuí.
He seleccionado del libro unos retazos, como auténticas joyas de calidad lieraria, o a mí me lo parecen:
Como empleo de adjetivos: viento remoto, sombra agitada, nevada invisible.
Como capacidad para crear imágenes poéticas: "Se estremecieron en las paredes las sombras de los pájaros", "el desván olía a cerrado y estaba lleno de sueño", "tenía toda la silla un aire soñoliento y abandonado"
Como poder descriptivo de la estética de lo humilde, lo cotidiano: "...muchas flores cultivadas en botes de conserva y en cubos viejos, junto a la pared..."
Como descubrimiento del alma de las cosas: ...se oyó una nota lenta, melosa, larga y amortiguada...
A todo esto, hay que añadir un finísimo humor, unas gotas de ironía y varios gramos de socarronería. El resultado, un relato de iniciación, que te acerca una naturaleza mágica y un personaje que se aventura por la vida, con la dignidad de los seres auténticos. Como dicen por estas tierras, que él no visitó... Bon vent i barca nova!.
lunes, 8 de junio de 2009
domingo, 7 de junio de 2009
¿Todo está en los libros?
En El País del 7 de junio,aparece una Tribuna firmada por Gustavo Martín Garzo que se titula ¿Todo está en los libros?. Me parece una bellísma reflexión sobre la presencia de los libros en la vida y viceversa. También habla de la materia de la literatura y de su relación con la vida. Todo ello en un ágil juego que va desde el mundo de lo imaginado, lo soñado hasta el mundo de lo vital, pero todo ello formando los entresijos de la REALIDAD. Me gustaría dejar plasmadas de algunas de las citas e iedas que me han resultado más sugerentes.
"La literatura es como un gran almacén. Se guardan en él todas las emociones humanas, nuestros sueños y nuestras preguntas, y leer es entrar en este almacén y tomar lo que necesitamos. El lector devuelve a la vida, a través de la lectura, lo que el escritor tomó de ella para escribir sus libros, con lo que el círcula se cierra"
Pero hay una cita que me ha resultado especialmente reveladora. Martín Garzo cita a Coleridge para "demostrar" que podemos traernos cosas de los sueños. "Un poeta sueña con un jardín fabuloso donde todo es perfecto. Paseando por sus senderos ve un hermoso rosal y toma, distraído una de sus rosas. Pero algo pasa y se descubre, de pronto, acostado en el cuarto inmundo de una pensión. Comprende que el jardín sólo existe en su fantasía y, cuando trata de volver a dormirse, ve sobre la mesilla la rosa aque acaba de cortar. Puede que el jardín fuera un sueño, pero se ha traído de él una flor. ¿Es posible esto? LA LITERATURA NOS DICE QUE SÍ.
Creo que se trata de un texto donde cualquier amante de la lectura reconocerá una complicidad que se destila en cada línea. Una bella manera de seguir hablando de literatura y lectura, de vida y de ficción, en definitiva, de la esencia de la persona.
"La literatura es como un gran almacén. Se guardan en él todas las emociones humanas, nuestros sueños y nuestras preguntas, y leer es entrar en este almacén y tomar lo que necesitamos. El lector devuelve a la vida, a través de la lectura, lo que el escritor tomó de ella para escribir sus libros, con lo que el círcula se cierra"
Pero hay una cita que me ha resultado especialmente reveladora. Martín Garzo cita a Coleridge para "demostrar" que podemos traernos cosas de los sueños. "Un poeta sueña con un jardín fabuloso donde todo es perfecto. Paseando por sus senderos ve un hermoso rosal y toma, distraído una de sus rosas. Pero algo pasa y se descubre, de pronto, acostado en el cuarto inmundo de una pensión. Comprende que el jardín sólo existe en su fantasía y, cuando trata de volver a dormirse, ve sobre la mesilla la rosa aque acaba de cortar. Puede que el jardín fuera un sueño, pero se ha traído de él una flor. ¿Es posible esto? LA LITERATURA NOS DICE QUE SÍ.
Creo que se trata de un texto donde cualquier amante de la lectura reconocerá una complicidad que se destila en cada línea. Una bella manera de seguir hablando de literatura y lectura, de vida y de ficción, en definitiva, de la esencia de la persona.
lunes, 20 de abril de 2009
THE VISITOR
La película "The visitor", del director Tom McCarty, obtuvo el Gran Premio de la 34ª edición del Festival de Cine estadounidense de Deauville, en Francia.
Vi esta película en Barcelona el pasado sábado. Me pareció conmovedora. Sabe hacer una denuncia contra la política de inmigración en EE.UU. y pone la mirada en la tragedia humana de un inmigrante al que deportan a Siria, a pesar de los esfuerzos de su amigo, un profesor norteamericano para que le devuelvan la libertad.
Entre los aspectos que me parecen más destacables, quiero mencionar la ruptura de tópicos soble los inmigrantes. Uno de los personajes de la película es Tareq, un sirio apasionado por la música, en la que encuentra el sentido de su vida. Es percusionista y se gana la vida tocando en locales de Nueva York. Es un hombre sensible, con cultura musical y FELIZ, aun siendo conaciente de los riesgos que entraña su situación de ilegal. Su pareja es africana y se dedica a la venta en la calle de la bisutería artesanal que ella misma diseña y elabora.
La pasión de Tareq por la música y la posibilidad que le ofrece al profesor de aprender y tocar cambia la vida de éste, que se había anclado en un trabajo que aborrecía y un aislamiento empobrecedor y monótono.
La detención del músico es el detonante del otro recorrido afectivo de la película. La fidelidad de la madre de Tareq también en situación ilegal en el país y que se traslada a Nueva York para estar cerca de su hijo. Después lo seguirá a Siria y renunciará a la relación amorosa con el profesor.
La película te va provocando una rabia inmensa y te muestra como las políticas de inmigración pueden destrozar la vida de seres obligados a vivir en la clandestinidad, aunque, como en el caso de Tareq, enriquezcan a la sociedad el valor de su arte.
Me ha parecido una película emocionante y valiente que mira al EXTRANJERO sin negarle su humanidad, sin prejuicios y sin estereotipos, al tiempo que critica la actuación de la Administración norteamericana. ¡PARA NO PERDÉRSELA!
Vi esta película en Barcelona el pasado sábado. Me pareció conmovedora. Sabe hacer una denuncia contra la política de inmigración en EE.UU. y pone la mirada en la tragedia humana de un inmigrante al que deportan a Siria, a pesar de los esfuerzos de su amigo, un profesor norteamericano para que le devuelvan la libertad.
Entre los aspectos que me parecen más destacables, quiero mencionar la ruptura de tópicos soble los inmigrantes. Uno de los personajes de la película es Tareq, un sirio apasionado por la música, en la que encuentra el sentido de su vida. Es percusionista y se gana la vida tocando en locales de Nueva York. Es un hombre sensible, con cultura musical y FELIZ, aun siendo conaciente de los riesgos que entraña su situación de ilegal. Su pareja es africana y se dedica a la venta en la calle de la bisutería artesanal que ella misma diseña y elabora.
La pasión de Tareq por la música y la posibilidad que le ofrece al profesor de aprender y tocar cambia la vida de éste, que se había anclado en un trabajo que aborrecía y un aislamiento empobrecedor y monótono.
La detención del músico es el detonante del otro recorrido afectivo de la película. La fidelidad de la madre de Tareq también en situación ilegal en el país y que se traslada a Nueva York para estar cerca de su hijo. Después lo seguirá a Siria y renunciará a la relación amorosa con el profesor.
La película te va provocando una rabia inmensa y te muestra como las políticas de inmigración pueden destrozar la vida de seres obligados a vivir en la clandestinidad, aunque, como en el caso de Tareq, enriquezcan a la sociedad el valor de su arte.
Me ha parecido una película emocionante y valiente que mira al EXTRANJERO sin negarle su humanidad, sin prejuicios y sin estereotipos, al tiempo que critica la actuación de la Administración norteamericana. ¡PARA NO PERDÉRSELA!
jueves, 16 de abril de 2009
MIL SOLES ESPLÉNDIDOS
La novela de Khaled Hosseini, Kabul, 1965, es una historia estremecedora en lo que se refiere a las relaciones humanas que describe. También es desgarradora la violencia con que la se sentencia a las mujeres afganas a una vida de sumisión al hombre. El libro relata magníficamente el proceso por el que las mujeres pierden toda posibilidad de tomar cualquier tipo de decisión sobre su vida. Esta situación está perfectamente pautada dentro del matrimonio: el marido les es asignado y la vida conyugal es un ejercicio constante de servidumbre y un anulación irreversible de la voluntad.
En este contexto social surge un espacio para el afecto, la solidaridad y la complicidad entre dos mujeres: Laila y Mariam, que descubren el poder del apoyo mutuo para sobrevivir a las tragedias de la vida.
El contexto histórico es fundamental en la novela. El atroz sufrimiento del pueblo afgano es, para mí, el auténtico protagonista de la obra. La violencia, las luchas por el poder, la guerra, el fanatismo religioso están presentes en las páginas de Mil soles espléndidos y crean una angustia a la que me he ido habituando, para encontrar la recompensa final: hay una posibilidad de reconstruir las vidas devastadas y los países destruidos, siempre que se conserve un mínimo resquicio donde pueda vuelva a actuar la dignidad humana y la respuesta solidaria tras el horror.
Por último, he de mencionar algo que no concuerda con mi posición ideológica. El autor, justifica en cierto modo, a través de Taquir, la política de Bush en Afganistán. No estoy de acuerdo. Cualquier intervención bélica en un país supone, por una parte, el enriquecimiento de los señores de la guerra y, por otra un nuevo holocausto de inocentes.
En este contexto social surge un espacio para el afecto, la solidaridad y la complicidad entre dos mujeres: Laila y Mariam, que descubren el poder del apoyo mutuo para sobrevivir a las tragedias de la vida.
El contexto histórico es fundamental en la novela. El atroz sufrimiento del pueblo afgano es, para mí, el auténtico protagonista de la obra. La violencia, las luchas por el poder, la guerra, el fanatismo religioso están presentes en las páginas de Mil soles espléndidos y crean una angustia a la que me he ido habituando, para encontrar la recompensa final: hay una posibilidad de reconstruir las vidas devastadas y los países destruidos, siempre que se conserve un mínimo resquicio donde pueda vuelva a actuar la dignidad humana y la respuesta solidaria tras el horror.
Por último, he de mencionar algo que no concuerda con mi posición ideológica. El autor, justifica en cierto modo, a través de Taquir, la política de Bush en Afganistán. No estoy de acuerdo. Cualquier intervención bélica en un país supone, por una parte, el enriquecimiento de los señores de la guerra y, por otra un nuevo holocausto de inocentes.
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